5 errores habituales en instalaciones domóticas

Las instalaciones domóticas pueden ser procesos complicados. El personal experimentado en la mayoría de los casos ofrece mayor seguridad, sin embargo, todos son principiantes alguna vez. Por este motivo, hemos recolectado 5 de los errores más habituales para tenerlos en cuenta si estás iniciando en el mundo de la automatización.

5 errores habituales en instalaciones domóticas

Las instalaciones domóticas pueden ser procesos complicados que siempre deben ser realizados por profesionales capacitados para lograr mejores resultados. El personal experimentado en la mayoría de los casos ofrece mayor seguridad, sin embargo, todos son principiantes alguna vez. Por este motivo, hemos recolectado 5 de los errores más habituales para tenerlos en cuenta si estás iniciando en el mundo de la automatización.

Desconocimiento del mercado existente

Hacer siempre un buen trabajo conlleva a no intentar superarse y no escuchar a los que nos pueden aportar información fundamental. Este tipo de técnicos suelen ser personas que quieren controlarlo todo y aquello que desconocen lo aíslan o lo evitan para no correr riesgos.

Vivimos en unos tiempos donde todos estamos conectados, los edificios y viviendas reconocen y se adaptan al usuario según sus necesidades. Abrir la mente a este tipo de mercado es fundamental para que los proyectos sean actuales y puedan perdurar en esta era digital.

No utilizar distintos medios de transmisión

Existen varios medios de transmisión para comunicar los distintos dispositivos entre sí en sistemas domóticos. Estos pueden ser por ejemplo comunicación en IP, cableado Bus, radiofrecuencia, etc. Una práctica muy extendida consiste en no mezclar distintos medios de transmisión en un mismo proyecto, ya que para hacerlo se tiene que dominar bien esta materia, sin embargo, hacerlo puede reducir considerablemente el presupuesto final de la obra.

Un ejemplo fácil de entender es domotizar el exterior de un edificio, como las zonas ajardinadas. Mediante un control en radiofrecuencia podemos reducir los costes en cableado, canalizaciones, zanjas, etc. Cuando lo que se busca es aumentar la velocidad de transmisión para obtener respuestas rápidas utilizamos comunicación IP, por tanto, se utilizarían las mismas canalizaciones que ya están proyectadas para telecomunicaciones.

Fallos de seguridad

Un punto muy importante que se suele descuidar es la seguridad del sistema domótico, es decir, la capacidad de asegurar los espacios frente ataques. Cuando se diseña un sistema domótico se plantea un acceso remoto para que el usuario pueda controlar su instalación o el ingeniero dar soporte remoto. Este acceso desde el exterior tiene que ser diseñado por especialistas que nos puedan asegurar que ningún extraño pueda acceder a nuestro sistema.

Cuando hablamos de edificios o grandes instalaciones donde puede encontrarse una gran afluencia de público, es cuando más énfasis tenemos que poner en la seguridad. Un ejemplo podría ser que alguien desde el exterior pueda bloquear puertas de acceso, sistemas de alumbrado, etc. También es importante establecer un planning de inspecciones de seguridad periódicas (por ejemplo, una vez cada 2 años). De esta forma se puede comprobar que no existen nuevas alternativas en el mercado que hagan ser inseguro nuestro sistema por quedarse obsoleto.

Proveedores no adecuados o con falta de experiencia

La elección de los proveedores resulta fundamental a la hora de llevar un proyecto domótico desde el inicio del diseño hasta la puesta en marcha. La experiencia es el mayor valor añadido, ya que el adelantarse a problemas ocurridos en otros proyectos originará ahorrar sobrecostes de obra.

Una práctica muy extendida es encargar el proyecto domótico a alguno de los proveedores que ya actúan en otras partidas en la obra. La gran mayoría de estas empresas no están preparadas para realizar este tipo de instalaciones o aportar ideas y valores añadidos que hagan engrandecer el proyecto.

Proyectos con valor añadido

Un concepto muy presente en la venta de proyectos de viviendas es indicar la calidad de los materiales. Cuando escuchamos decir que una vivienda dispone de materiales de primera calidad se entiende que dispone de lo mejor que existe en el mercado. Esto siempre es un valor cuantificable e identificado porque se dispone de tablas de referencia que se pueden consultar. Los proyectos domóticos se suelen cuantificar en función del presupuesto (coste de materiales, mano de obra, programación del sistema, etc).

Lo que no solemos añadir a este precio es el valor añadido de la solución planteada, es decir, la idea original de la búsqueda de la solución frente a un problema. ¿Qué precio tiene el que puedas recibir una alerta al teléfono móvil cuando tu familiar más cercano, enfermo y con avanzada edad se ha caído al suelo?

¿Qué precio tiene que en caso de que un edificio de oficinas se produzca un incendio se pongan en marcha de forma automática procedimientos y acciones para que evacuarlo de forma segura?, ¿qué precio tiene mejorar la productividad de los empleados de una empresa cambiando el entorno de trabajo automáticamente?

El precio no está en un dispositivo determinado, está en un diseño que se ha creado partiendo de una idea que busca una solución a un problema y eso es lo que más valor tiene ya que a día de hoy no existen máquinas que fabriquen buenas ideas en masa.

Calendario de eventos

julio 2021

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

Autor:

Antonio Molero

Antonio Molero

CEO IKNX School

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *